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Fuente: Prensa Libre El singular tejido social de Livingston ha hecho de este balneario un atractivo turístico, que se demuestra en sus habitantes de mayoría garífuna, junto a q’eqch’ies, ladinos e hindúes. 
Livingston, Garífunas, q’eqch’ies, hindúes y ladinos son las cuatro etnias que forman una simbiosis cultural que convive en Livingston, un pedazo del Caribe guatemalteco que abre sus brazos a los visitantes todos los días. Es por ello que sus habitantes le denominan un Caribe diferente, donde se puede disfrutar de paisajes, senderos naturales, cascadas, fauna y flora, ríos y playas, cita Walder Veliz, presidente del Comité de Autogestión Turística de Livingston (Catur).
La historia de este sitio turístico se puede recorrer en el Museo Multicultural de Livingston, donde el paseante encontrará datos desde su fundación hasta la fecha. Allí se enterará el turista que este poblado fue el primer puerto de exportación e importación de Guatemala, principalmente para los embarques de café cultivado por los alemanes en Cobán, expone Véliz. El contacto en el agua puede comenzar en la playa Punta de Palma, Playa Blanca, La Capitanía, Playa Barique y Playa Quehueche. También un recorrido por el río Sarstún o el cañón de Río Dulce, donde obligadamente hay que pasar por Las Grutas, el balneario de Aguas Calientes, la montaña azufrada con sus baños de propiedades curativas, la isla de los Pájaros y observar manatíes en la reserva Chocón Machacas. Artesanía y gastronomía En cada esquina de esta población hay un artesano que transforma los materiales naturales en singulares obras de arte. El talento culinario se expresa en la comida garífuna a base de mariscos, leche de coco, plátano, banano y hierbas nativas. Comidas de pescado, tubérculos, raíces y aves de corral es la opción que ofrece la etnia q’eqch’ i. La guinda del pastel lo colocan las costumbres de este multicultural rincón caribeño con el resonar de los tambores que invitan a bailar punta, o los bailes folclóricos como la danza del venado. La vistosidad del vestuario garífuna hace una buena combinación con los coloridos trajes típicos q’ecqch’íes. Vestigios mayas Este paraíso tropical también posee vestigios de la civilización maya, que muestra una ciudad arqueológica en la comunidad Miramar Livingston. Historia Según los cronistas locales, entre 1802 y 1806 llegaron a ese lugar los primeros pobladores garífunas, que vinieron en una embarcación comandada por Marcos Sánchez Díaz, a quien se le atribuye la fundación de Livingston.
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