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Cómo me pesa ésta tarde Fría y oscura y moribunda Que trae consigo mis recuerdos taciturnos Evocados en tu ausencia que como llama arde Y arrastrados por el viento que hoy abunda En éste frío sepulcral del otoño en turno Porque he vivido en agonía Y sin comprender las ironías Lloro en mi desencanto Por la patria que quiero tanto Y a la que he de regresar un día,
A disfrutar del verdor de sus campos ¿Cómo mermar la inquietud? Que en ésta tarde me ahoga ¿Por qué no hay consolación? Para el ser que añora El suelo en donde nació Y los recuerdos de su juventud Si pudiera regresar el tiempo Y jugar bajo la lluvia en la quebrada Abrazaría con fervor todos mis sueños Esos sueños que de niña yo anhelaba Y que se esfumaron como agua en el desierto En éste país del fallido ensueño Qué poder tiene el olvido Que no permite olvidar El amor de un buen amigo Y la magia de una cena familiar Bajo el color y el abrigo Del bello cielo nacional Contrariedad de colores De aromas y sabores Los que tiene ésta estación Porque es otoño y es noviembre Pero el frío no es igual A el de noviembre en Rabinal Tristemente caen las hojas Y su llanto me distrae Mientras yo sigo aquí sentada Acompañada de mi soledad atolondrada Que a mis espaldas murmura mis congojas En éste desfallecido celaje En el presagio de éste anochecer Le suplico al Creador Que me conceda el honor De volver a mis padres abrazar A mis hermanos y amigos agradecer Por cultivar el amor del cual puedo gozar La noche ya cayó y contigo quiero soñar El día ha de llegar en que vuelva a disfrutar De tus albas en la cima de un volcán Y el lento oscurecer allá en Teculután Eres tú mi talismán y la musa de inspiración Aquí te envío éstos versos reina de mi corazón. Por: Ilka Oliva Corado. |